Calefacción

Cuánto cuesta cambiar la caldera de gas por una bomba de calor

Cuánto cuesta cambiar la caldera de gas por una bomba de calor

Cambiar una caldera de gas por una bomba de calor (aerotermia) es una de las reformas de climatización que más preguntas genera en España, sobre todo por su precio inicial. A diferencia de un simple cambio de caldera por otra caldera, sustituir el sistema por aerotermia implica retirar el equipo antiguo, instalar una unidad exterior e interior nuevas, revisar si los radiadores actuales son compatibles y, en algunos casos, ajustar la potencia eléctrica contratada. En este artículo desglosamos cada partida del presupuesto con rangos de precio orientativos del mercado español y explicamos qué factores hacen que el coste final varíe tanto de una vivienda a otra.

Antes de nada, una advertencia honesta: no existe un precio único ni oficial para esta reforma. Los importes que verás a continuación son rangos de mercado recogidos de varios portales especializados en presupuestos de climatización, y sirven como referencia para no partir de cero al pedir presupuestos. El precio real solo lo puede dar un instalador tras visitar la vivienda.

Qué incluye realmente el presupuesto de cambiar de caldera a aerotermia

Un presupuesto completo de sustitución de caldera de gas por bomba de calor aerotérmica suele incluir varias partidas independientes que conviene pedir desglosadas:

Partida Qué incluye Rango orientativo
Retirada de la caldera antigua Desmontaje, desconexión de gas y gestión de residuos 100 € – 300 €
Unidad de aerotermia (equipo) Unidad exterior + unidad interior o interacumulador, según potencia 3.000 € – 9.000 €
Instalación y mano de obra Conexión hidráulica, eléctrica, puesta en marcha 1.000 € – 3.000 €
Adaptación de emisores (si es necesaria) Cambio a radiadores de baja temperatura o refuerzo del suelo radiante 1.500 € – 5.000 €
Depósito de inercia o interacumulador de ACS Necesario en la mayoría de instalaciones de aerotermia 800 € – 2.000 €
Adecuación eléctrica / cambio de potencia contratada Cableado, protecciones y, si aplica, subida de potencia con la comercializadora 150 € – 600 € (más el coste del nuevo peaje de potencia)

Con todas las partidas juntas, el rango total para una instalación completa de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS) en una vivienda se mueve, según los presupuestos publicados por varios portales del sector, entre 6.000 € y 22.000 €, dependiendo del tamaño de la vivienda y del alcance de la obra. Para un piso de tamaño medio (unos 100 m²) con radiadores de baja temperatura ya instalados, varias fuentes sitúan el coste entre 7.000 € y 12.000 €; si además hay que instalar suelo radiante nuevo, el presupuesto puede subir a 13.000 € – 15.000 €. En viviendas unifamiliares de 100-200 m², sustituir una caldera de gasóleo o gas por un sistema completo de aerotermia (calefacción + ACS + refrigeración) se mueve habitualmente entre 9.500 € y 18.500 €.

Estos rangos son orientativos y varían según la zona geográfica, el instalador y la marca del equipo, así que consúltalos siempre como punto de partida, no como precio cerrado.

Factores que hacen variar el precio final

1. Si hay que cambiar los radiadores o no

Este es, con diferencia, el factor que más dispara el presupuesto. Las bombas de calor aerotérmicas trabajan de forma más eficiente cuando el agua de calefacción circula a temperaturas más bajas que las que usa una caldera de gas convencional (normalmente entre 35-45 °C frente a los 60-80 °C de una caldera). Los radiadores antiguos, dimensionados para trabajar con agua muy caliente, pueden no emitir suficiente calor a baja temperatura, lo que obliga a:

Un técnico debe hacer este cálculo antes de dar un presupuesto cerrado; desconfía de cualquier instalador que no lo mencione.

2. La potencia del equipo y el tamaño de la vivienda

Cuanta más superficie y peor aislamiento tenga la vivienda, mayor potencia (kW) necesita la bomba de calor, y el precio del equipo crece con la potencia. Las instalaciones domésticas habituales rondan los 6-8 kW para pisos y viviendas bien aisladas, pero pueden superar los 12-16 kW en unifamiliares grandes o con peor envolvente térmica.

3. Si necesitas más potencia eléctrica contratada

Al pasar de una caldera de gas (que solo consume electricidad para la bomba circuladora y la electrónica) a un sistema 100 % eléctrico, es habitual que el consumo simultáneo de la vivienda aumente, especialmente si también se usa la aerotermia para refrigeración en verano. Conviene revisar con la comercializadora si la potencia contratada actual es suficiente o si hace falta ampliarla, lo que tiene un coste asociado (tramitación con la distribuidora) y afecta también al término fijo de la factura.

4. Tipo de sistema: solo calefacción/ACS o también refrigeración

Muchas bombas de calor aerotérmicas son reversibles y pueden dar frío en verano usando los mismos emisores (suelo radiante o fancoils) o unidades adicionales tipo split. Añadir esta función encarece el equipo pero puede evitar instalar aire acondicionado por separado.

5. Calidad y marca del equipo

Como en cualquier electrodoméstico, hay gamas de entrada, medias y premium. Las marcas con mayor eficiencia certificada (SCOP más alto) y mejor garantía suelen tener un precio de compra más alto, que en muchos casos se compensa a medio plazo con menor consumo eléctrico, aunque el ahorro exacto depende del uso, la tarifa eléctrica y el aislamiento de cada vivienda.

Ayudas y deducciones que pueden reducir el coste

El coste de sustituir la caldera por aerotermia se puede reducir combinando distintas ayudas, aunque conviene verificar siempre la convocatoria vigente porque cambian con frecuencia y tienen presupuesto limitado:

Preguntas frecuentes

¿Compensa cambiar la caldera de gas por aerotermia aunque sea cara al principio?


Depende del uso, la tarifa eléctrica contratada, el aislamiento de la vivienda y el precio del gas frente al de la electricidad en cada momento. No existe una cifra de ahorro válida para todos los hogares; lo recomendable es pedir un estudio energético que compare tu consumo actual con el previsto.

¿Puedo mantener mis radiadores actuales?


En algunos casos sí, si la vivienda está bien aislada y los radiadores están sobredimensionados respecto a la demanda real. Solo un técnico, tras el cálculo de carga térmica, puede confirmarlo.

¿Cuánto tarda la instalación?


Una sustitución sin obra de emisores suele completarse en 1-3 días. Si hay que cambiar radiadores o instalar suelo radiante, puede alargarse a una o dos semanas.

¿Necesito cambiar la potencia contratada de la luz sí o sí?


No siempre. Depende de la potencia del equipo, de si ya tienes electrodomésticos eléctricos importantes (placas de inducción, coche eléctrico) y de la potencia que tengas contratada actualmente. Conviene revisarlo con tu comercializadora antes de instalar.

¿La aerotermia funciona bien en zonas muy frías de España?


Los equipos actuales están preparados para funcionar en un amplio rango de temperaturas exteriores, aunque su rendimiento (COP) disminuye cuanto más baja es la temperatura del aire exterior. En zonas de inviernos muy fríos conviene dimensionar bien el equipo y valorar sistemas de apoyo para los días más extremos.

¿Qué certificados necesito guardar tras la instalación?


Guarda el certificado de instalación firmado por instalador autorizado (necesario para el boletín eléctrico y para tramitar ayudas o deducciones), la factura desglosada y, si vas a solicitar la deducción del IRPF, los certificados energéticos antes y después de la obra.

Si estás valorando esta reforma, lo más práctico es pedir al menos tres presupuestos detallados a instaladores certificados, comparar no solo el precio final sino la potencia y el SCOP del equipo propuesto, y preguntar expresamente por las ayudas vigentes en tu municipio antes de firmar.

Fuentes